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¿A dónde has ido? ¿Dónde te refugias ahora? ¡¡Te necesito!! Ahora incluso más que antes, incluso más que otras personas. Por favor, sé que me escuchas, estés donde estés. Antes siempre estabas ahí. ¿Por qué ahora no? Dios, sólo tengo trece días para encontrarte. ¡Sólo! Te quiero aquí conmigo. Sin ti estoy perdida. Eres parte de mi ser.
Eres mi primer pensamiento.Y mi último deseo.Eres todo lo que necesito en el momento de vivir. Pero espera...¿Vivir? ¿Qué tiene eso de importante? Personas en los hospitales, mueren día a día viviendo. ¿Eso es vida? ¿Y qué más da la vida, si de todas formas vas a morir? Y no sirve dejar el tiempo pasar, disfrutando...Yo no quiero darle tiempo al tiempo; porque jamás se me será regresado. Sólo me quedaré esperando, ilusionándome como una boba tratando de alcanzar una estrella. Y, al tenerla en mis manos, me daré cuenta que quema. Así es la vida.
Claro que siempre me quedarán los sueños. Sueños en una tierra prometida donde esperan las hadas, con una habitación lo suficiente grande para dos.Así que entrégame, ayúdame.Para olvidar las tribulaciones del día.Y quedarme en este sueño de noche donde puedo estar para siempre pensando en él. En aquel chico. El chico de mis sueños, sí, pero tan real como tú y como yo. Tan perfecto y maravilloso como alcanzar lo que deseo. Tan brillante y reluciente como la luna llena. Tan dulce como un caramelo. Ése es él. Quien conoce todo lo mío y yo conozco todo lo suyo. Quien me espera en la oscuridad y no busca un porqué. Sí, aquel con el que el silencio sólo es un momento de paz y tranquilidad modestamente más perfecto si cabe que el resto del tiempo. Sí, sí, ése es él.Con el que no hace falta siquiera sonreir para que sepa que soy feliz, ni llorar para que sepa que estoy triste. Aquel que no necesita pruebas de lo que siento. Si no que siente lo que pruebo. Que cada cosa nueva que yo experimente tiene un significado para él.Por favor, tengo que encontrarte. Para tenerle a él debo tenerte a ti.
Sabes que te necesito y yo sé que me necesitas. Nos complementamos, aunque somos la misma persona. No hay mente maligna sin una benigna, ¿Recuerdas? Un día hablamos de eso. Fue un sábado, como hoy. Y tomábamos té con la luz tardía. Y sonaba aquella dulce y melódica canción. 'Somewhere over the rainbow , de Harry Nilsson. Una y otra vez, y no nos cansaba. Sí, recuerdo ese día. Y me dijiste que era tu canción favorita y que te traía montones de recuerdos. Lo dijiste y entonces lloraste. Y me hiciste llorar a mí también. Lloré por dentro. Y luego nos abrazamos y nos quedamos dormidas las dos juntas en el jardín del perfecto verde esmeralda. Y la música seguía sonando. Y soñábamos con bailes de salón y princesas. Y eramos realmente felices. Tú aconsejándome y yo a ti. Yo lo recuerdo. Por favor, dime que tú también. Dios, te necesito. Y no sabes cuánto. ¿Dónde estás? ¿A dónde te fuiste? Ya sólo tengo 12 días para encontrarte. Si salgo allá afuera sin ti seré totalmente vulnerable... Ellas me harán daño. Por favor, vuelve pronto... Y sécame las lágrimas que derramo a mi interior...