Archivado en: 10. Iras
No me preguntéis por qué lo sé. No busquéis motivos por los cuales estoy de este modo. No intentéis justificaros. No lo hagáis, porque será peor. Sabéis que tenéis algo que no merecéis. Sabéis que no deberíais tenerlo porque hay gente que lo necesita más que vosotros. Sabéis, en el fondo, que lo que estáis haciendo está muy mal, pero la vocecita en vuestra cabeza os dice que paséis de ese fugaz pensamiento que lanzó vuestra cabeza. Lo sabéis, sí. No lo neguéis.
Los que no sois como ellos, no los señaléis. Tampoco preguntéis. Son los aludidos... ya saldrán ellos solitos. Yo no tengo prisa. Espero que algún día os entre en la cabeza que por muchos que tengáis, todos, y repito, TODOS son falsos.