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Jueves, 20 de enero de 2005


Día 73: Esquizofrénica

Archivado en: 03. Angustias


Estoy sola. Enferma. Me pesan las piernas, los brazos, los dedos, los párpados, el alma... me peso a mí misma. Estoy convencida que no ha sido por mi culpa, si no por la de otra persona. Otra persona que me observa. O quizá alguna que está dentro de mí, en mi mente. Estoy paranoica. O quizá confundida. O... no sé. Me duele la cabeza. Me duele más cuando pienso en que hay alguien conmigo aquí. Es como si alguien me castigase. Cuando no me duele la cabeza, me duelen los hombros, el estómago, la espalda o cualquier otra cosa. ¿Es cosa mía o es cierto? ¿Estaré loca de verdad o sólo querré estarlo? No, sería absurdo. Nadie en su sano jucio querría estar loca. A lo mejor... a lo mejor quiero estar loca porque ya estoy loca, pero no me doy cuenta de que ya estoy loca queriendo estarlo. No, no estoy loca. No estoy loca. Estoy enferma. Eso es lo que dice Missy. ¿Missy es invención mía? No puede ser, yo la reconocería en una foto. Sabría distinguirla en una multitud. Yo la he visto, sé que es real. Pero... ¿Dónde la vi? ¡¿dónde?!

Estoy enferma, enferma, enferma, enferma. Ayer pensé en coger "eso" para hacer "esa otra cosa". ¿Por qué cuando estoy frustrada tengo ganas de abrir esa puertecita y coger ese aparato? ¿Por qué? Debo dejar de pensar en esto, porque me impide conciliar el sueño. Últimamente ni siquiera necesito dormir. Soy más elocuente cuando no duermo ni descanso. Mi mente está mucho mejor. Estoy atenta a cualquier improvisto. Todo esto es causa de la enfermedad. En una semana se pasará, segurísimo.

Necesito un cambio de aires. Abrir una ventanita y dejar que pase la brisa de lo nuevo. Necesito alguien nuevo. Necesito... necesito... necesito alguien nuevo. Sí, necesito alguien nuevo. Hoy intentaré dormir y mañana intentaré encontrarme mejor. Este dolor punzante en la nuca que me atraviesa y sube hacia el cerebro es invención mía. Nadie me observa. Todo es cosa mía. Missy es un caso apartado. Ya hablaremos de Missy. Ya... otro día... otro día en que no esté enferma. No como hoy. Hoy estoy enferma. No hay que hacerme caso. Mi mente está hoy loca. Pero se pasará. No necesito a ese tipo de personas. Son malas y no me ayudarán. No soy violenta. ¡No soy violenta! Y hablo cuando quiero. Cuando quiero. Dejadme en paz, bichos. Os odio. Me iré en mi velero y no podréis alcanzarme. No me vais a ayudar y lo sé. Ni vosotros ni vuestros primitos repelentes. Yo me entiendo. No busco que nadie que lea esto me entienda. Yo me entiendo. Es suficiente

Estoy empezando a pensar que estoy esquizofrénica. Hay más de una voz dentro de mí. Al menos cuatro. Y yo no me cuento. Una me dicta lo que tengo que decirle a las otras. A veces mete bulla. No estoy segura en ningún lado. Tengo los síntomas. Los tengo. Pero no quiero estarlo. No debería asustar a la gente. Seguro que asusto a alguien con esto. ¡Pero yo no hago daño a nadie, lo juro! ¡Lo juro, de verdad! Estoy enferma. Sólo eso. A veces la gente delira cuando enferma. Sólo eso.

Lo peor de leer lo de los demás es no saber si siguen al otro lado y no saber si han "muercido". A veces es increíble cuánto puede durar un lacito hecho de escamas de serpiente de aquí a Beijing. Es fascinante. Ella también. Me he dado cuenta de que cuando paso toda la mano por el teclado y salen letras aleatorias, se repite constantemente la palabra "muy". Es extraño cómo pueden juntarse las letras formando esa palabra. "Muy" muchas veces llega a ser MUY frustrante. Además tengo principios de dislexia.


Escrito por Ángela El 01/20 a las 23:15
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