Archivado en: 10. Iras
Ha llegado el día en que he cambiado de mundo. En el que nada está donde creía, nada sabe como a mí me sabía, nadie me conoce como yo les conocía... Ha llegado ese día y no sé qué hacer. Él ya no es como era. ¿Dónde está al que yo conocía? Se ríe por tonterías y yo me quedo atónita. Creía que sabía cómo era, pero resulta que no tengo ni idea. Y se burla cuando le cuento las cosas que me pasan. Y se ríe de mí por las cosas que le digo. Y pasa de mí como de comer mierda. Y yo se lo digo porque pensaba que teníamos confianza, pero continúa del mismo modo. Y yo entonces desisto y tiro la toalla. Y le doy la razón y río por no llorar. Y le digo cosas y me suelta: "¿Qué dices?" y yo sé que me lo dice en tono despectivo. Y le digo que pase de mí y lo hace, sin poner pegas como antes. Dime, ¿quién coño eres y que has hecho con la persona que yo conocía? ¡Y contéstame a los mensajes, e-mails y llamadas, cabronazo! No me dejes con la palabra en la boca, porque lo odio. Si fueses la persona que yo creía que eras, no te comportarías como lo estás haciendo. Como mínimo podrías despedirte cuando te desconectes, so mamón, porque me pegas unos cortes que no sé qué decirte. Ah, y, para tu informacion, yo contigo sí puedo enfadarme. Es uno de mis defectos... puedo desconfiar y enfadarme con todo el mundo. Y tú entras en ese grupo.