Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Lunes, 21 de marzo de 2005


Recuerdos de una flor marchita

Archivado en: 06. Cursilerías


Ya no hablamos. Ya no nos pasamos noches enteras charlando. Ya no es como antes. ¿Recuerdas aquellas conversaciones sobre nuestro futuro? Solíamos pensar en miles y miles de nombres posibles para nuestros sueños. Soliamos cogernos de las manos y creer que teníamos esos años encima que nos harían más sabios. ¿Recuerdas nuestro fin de año especial? Las horas danzaban frente a nuestra mirada y nosotros, impasibles e inmóviles, insultábamos al tiempo encontrando divertida la presencia del otro.

¿Recuerdas cuánto nos dijimos durante esas ocho horas? Dime, realmente, ¿te acuerdas? A veces pienso que no. Y quiero llorar, meterme en la cama y silenciar mi terrible llanto con las sábanas y la almohada que acomodan mi dolor para hacerlo más invisible. Y a veces me gustaría espetarte frente a frente cuán dolorida me has hecho llegar a estar; pero no puedo. Porque, ante TODO, te quiero.

Y, a pesar de que hemos perdido el significado de esas dos palabras, yo las sigo usando. Porque sé qué pasó con esas palabras. Sé cuántas veces las has dicho. Sé cuántas veces las he dicho. Y sé que lo sigues pensando, como yo.

Pasarán muchos años y yo te seguiré queriendo como la persona especial para mí que eres y serás. Pasarán muchos años y me seguiré sintiendo mal por saber lo que tú sientes por mí. Y el recuerdo, vaga y necia sensación que acarrea tu ser e imagen, me seguirá acompañando por el camino sin rumbo y destino fijo que es mi vida. Y así, mediante el recuerdo, podré guiarme en la oscuridad. Pensando, tal vez, en un "¿qué diría si estuviese aqui?".

Ya sé, ya sé, que ese no es motivo suficiente para culparte de tu falta de contacto conmigo. Y sí, sí, que es muy probable que esto haya sido cosa de dos. Pero yo, como ya sabes, siempre tiendo a deshacerme de mis problemas. Añadiéndoselos, por descontado, a otras personas para que el chaparrón caiga en casa ajena. Ya ves, así soy, tú debes saberlo mejor que nadie. Pero si, a pesar de todo, sigues pensando en plan medievo, con sus reyes, reinas, princesas y caballeros, es que entonces sigues siendo la persona que yo conocí.

Espero, de todo corazón, que algún día volvamos a dedicar ocho o más horas a contarnos qué ha sido de nuestras vidas. Y, de ese modo, volver hacia el punto en que lo dejamos tiempo atrás. De verdad, lo espero con ansias. Y, además, desde aquí, te deseo un feliz viaje. =)


Escrito por Ángela El 03/21 a las 16:52
(0) Comentarios • (0) ReferenciasPermalink


Referencias


URL para referencias

Comentarios


Comentar



Recordar datos






Los contenidos de esta bitácora están bajo una licencia de Creative Commons.

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009