Archivado en: 10. Iras
¿Y ahora qué es lo que se supone que debo hacer? ¿Me enfado contigo y tenemos una discusión de las gordas? ¿Me echo a llorar y dejo que me jodas toda la semana? ¿Paso de ti, me compro un despertador y ya está? ¿Qué, que es lo que hago?
Una de las putadas de ser la pequeña es que siempre se piensa en mí como la culpable de todo y que para los demás mis palabras son poco creíbles. Especialmente para mis padres. En realidad yo ya estoy acostumbrada a esto, pero eso no quiere decir que no me joda... así que... desde aquí voy a decir algo que sé que es muy probable (aunque últimamente ya no se sabe) que no llegue a los oídos de las personas a quienes van dirigidas las siguientes palabras:
El hecho de que no me altere ni llore, no quiere decir que no tenga una reacción a lo que acaba de ocurrir. Porque sí, la tengo... y la verdad es que si entraseis en mi mente no os gustaría nada de nada. Si hay algo que he ido aprendiendo con el tiempo es que puedo poner verde a quien me salga de los cojones mientras no me escuche; es decir, conmigo misma. Así que, sí, me habeis jodido; los dos. Y para chulos vosotros, chula yo; no te jode... Y creo que ya está bastante clarito.