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Miércoles, 15 de junio de 2005


Reflexiones de una niñata hipócrita, egoísta y llorona

Archivado en: 13. Reflexiones


Nunca he sido una niña ordenada. A decir verdad, que yo recuerde, siempre he vivido, como solía decir, y dice, mi madre, en la inmundicia. No me importa no ser pulcra con mis cosas ni tampoco tenerlo todo manga por hombro. Hasta que llega el día en que TENGO que limpiar. Un día como hoy.

O no llego o me paso. ¡Qué dulces son estos segundos en que todo está limpio, ordenado y recogido hasta que recuerdo por qué he tenido que hacerlo! Supongo que son pequeños ataques que disimulo con el cansancio de no salir de mi cuarto en tres, cuatro o cinco horas. Es como un lavado de cara, un nuevo look que tiene la misma duración de vida de un óvulo. Después, poco a poco, lo voy destrozando yo misma sin darme cuenta. La limpieza no es divertida... al menos a mí no me lo parece. Pero lo hago porque lo tengo que hacer.. y lo peor de todo es que, cuando termino y veo mi "obra acabada" me siento orgullosa y satisfecha de ella. Lo odio, pero me encanta.

Acabo de leer el post de Lucía y he llorado. No sé cómo lo hace pero siempre que me cuenta esa historia hace que llore. Hoy, recogiendo, también he llorado. Entre libros, hojas sueltas y cartulinas y trabajos de clase y libretas había un gran sobre marrón... que tenía dentro dos fotos: una de párvulos y otra de sexto. Es decir, cuando empecé y cuando terminé la educación primaria. Me busqué entre todas las personas y me vi igual en las dos. Mirada perdida y sonrisa triste, e incluso casi inexistente.

Miré a los demás y no pude más. ¿Dónde estarán ahora? ¿Qué hay de ellos? Nunca lo sabré. Odio las despedidas... pero si hay algo que odie más que eso, es que acabe mal con una persona con la que siempre me llevado bien. No entiendo por qué a la gente se le sube todo a la cabeza... yo me siento igual que cuando tenía seis años. A lo mejor ese es mi problema: que no he crecido. A lo mejor es que no quiero crecer.

Abril era Abril Lluvioso porque lloraba por todo. Yo, ¿Qué soy?¿Quién soy? No lo sé... puede que ése sea otro de mis problemas... que no sé quién soy.. que no me he encontrado y que soy demasiado caprichosa. Culo veo, culo quiero. Sí, es eso. Todas las personas me parecen maravillosas... todas tienen su historia, sus defectos, sus virtudes, sus anécdotas, su gente, sus tonterías... en cambio yo no tengo nada. Y casi siempre que leo algún post de dichas personas, lloro porque siento que cada vez estoy más lejos de ell@s. Catorce años a mi espalda, pero solo siete de recuerdos. ¿Qué tengo en mi haber? mil cuatrocientos setenta y cinco euros, un móvil anticuado, mis mangas y mi DNI. ¿Qué tengo que decir? que soy una niñata hipócrita... una egoísta y una llorona. Además de víctima.

Este viernes me dan las notas.. no sé si me quedará física y química. Si no me queda, bien. Si me queda... lloraré. Aunque no sea públicamente, aunque me haga la dura, aunque a lo mejor la misma noche que me entere, no llore. Mis llantos son matemáticos. Sé cuándo van a suceder y cuánto van a durar. Y si intento retrasarlos, no funcionará. Tarde o temprano explotaré y será mil veces peor. Si a partir de hoy me preguntáis "¿Cómo estás?" y os digo "Bien" o "Bueno...", sabed que no estoy bien.. pero no insistáis.


Escrito por Ángela El 06/15 a las 02:26
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