Archivado en: 06. Cursilerías
Vale, sí. Supongamos que, pese a la distancia, pese a todo lo que él sabe, pese a lo que yo sé, pese a lo que ambos sabemos del otro, pese a que sé cómo es -de estos que nos ven de usar y tirar, pero que luego se hacen los buenecitos, pese a saber de su arrogancia, su forma de ser y su mente cerrada para cierto tipo de cosas... supongamos que estoy colada por él. Hasta las trancas. Supongámoslo.
¿Y? Bueno, es más... ¿y si no me gusta si no que me gusta? De todos modos, sentirme así, de este modo, después de lo que pasó ayer -que, por cierto, muy acertada no estuve- supongo que es normal y corriente. Le quiero, sí, pero como lo que es: como mi mejor amigo.
Está bien, dejaré que pase el tiempo. Al fin y al cabo.. el chico acaba de darse cuenta de que está enfrascado totalmente en la adolescencia...
Por cierto, hoy Lucía condujo con el coche de papá. Ya la veo con la "L" pegada en su propio coche y todo ;)
Escuchando: Mar de gente (Coti)
Sintiendo: Que me estoy comiendo yo sola la cabeza por una tontería..