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Espero que Natalia no vuelva a comentarme lo de su cumpleaños. No quiero ir.. Dios, es la persona más pesada que he conocido en mi vida. ¿Es que la gente no entiende la diferencia entre "compañera" y "amiga"? Me cae bien, pero no por eso quiero estar con ella constantemente. Cuando terminé el curso creía que se había acabado lo de ir a su casa el día antes para explicarle el tema de matemáticas (que, por supuesto, yo también debía estudiar, porque iba de culo) que tocara para el examen del día siguiente.
Por lo visto me equivocaba. Odio ser de esta manera... me gustaría mandarla a la mierda y decirle que no me gusta quedar, ni que me presionen. Suena fatal, pero yo no soy un alma de la caridad. Ella me cae bien, pero está consiguiendo que le pille manía solamente por cómo se comporta. Yo lo tengo claro: no voy a ir a su cumpleaños. No quiero ir al cumpleaños de alguien que ni me va ni me viene. Y tampoco quiero gastarme el dinero en su regalo. Suena tacaño, pero es cierto: si no me importa, no tengo por qué quedar bien. O sí..
Ángel sí me da envidia: le importa tres mierdas quedar mal con la gente. Yo, en cambio.. quiero que la gente pase de mí pero por propia voluntad. Omitiendo la parte "fea" del asunto. Cosa imposible, por cierto, cuando en el diccionario mental de la persona de la que te quieres librar no existe la palabra "sutileza". Así que el truco consiste en echarle un par de cojones al tema y decírselo claramente. Lucía me propuso enviarle un mail diciéndole que no quiero ser amiga suya, que la ponga No Admitida y que no le coja las llamadas, pero es extremista.
Natalia sabe dónde vivo... y conociéndola y con la mala suerte que yo tengo, se me ocurren muchas cosas que podrían pasar -y que, por supuesto, no pienso decir, por miedo a que se hagan realidad-. Así que, en definitiva, no pienso ir a su cumpleaños. Y si, tras un "no preguntes", trata de sonsacármelo... entonces lo dejaré a elección de mi sistema límbico: que saque la mala leche y me haga decir cosas horribles... o no.
Hoy he ido a enviar el DVD de Strawberry Eggs a María. Me daba palo ir sola, así que se lo dije a Mamá... pero me tocaba a mí hacer todo el "trabajo sucio" -que era precisamente el que quería evitarme-. Y casi fue peor. Nunca se lo he dicho a nadie claramente -aunque con el tiempo se adivina-... pero yo soy muy vergonzosa para cierto tipo de cosas: pedir un vaso de agua en un bar, pillar un taxi, preguntar la hora o por dónde se encuentra una dirección por la calle... así que la idea de ir a Correos -que es un lugar, que hasta hoy mismo, nunca había "utilizado"- me intimidaba.
Al final, me dieron un sobre de esos con acolchado de bolitas protectoras -como lo llamó el tipo-, puse el remitente y el destinatario, metí el DVD -que, por cierto, lleva dentro la mini-carta (Esto es para María, que es a ella a quien le va a llegar xD)- y lo cerré. Como siempre, el establecimiento se llenó a los tres minutos de llegar nosotras, así que nos tocó hacer cola. Al llegar a la ventanilla, se lo di a otro tipo, me preguntó si certificado u ordinario y me dijo que eran 0'98 céntimos. Y yo me había llevado 8 euros... hay que ser gilipollas ¬¬
Tras esto, fuimos al Mercadona a comprar: debí haberlo previsto. Por suerte no era mucha compra y, al ser por la mañana, la mayoría de la gente iba a lo mismo. Sí, me da vergüenza ir por la calle con el carro de la compra, ¿y? ¬¬ Una, que tiene sus manías... Al llegar a casa, recogimos la compra y me puse en el PC. A los cinco minutos tuve la primera alegría de verdad en todo el día: el capítulo 5 de Fruits Basket se había descargado. Así que disfruté de él.
Ahora son las 16:51, Mamá y Lucía duermen. Blanca está con Cek.. y Papá, currando, que al pobre se le acabaron las vacaciones.
...Espero que Carla se acuerde de mí en la eve.
Escuchando: Días de verano (Amaral)
Sintiendo: Cansancio, tristeza...