Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Viernes, 09 de septiembre de 2005


La hora de la verdad

Archivado en: 13. Reflexiones


Creo que estoy empezando a asimilarlo. No sé si es bueno o malo. Ni siquiera me importa. No soy feliz, pero por primera vez siento que no es malo que lo admita. Y que lo digo serena, calmada, habiéndolo sopesado y consciente de todo lo que puede llegar a conllevar el hecho de decirlo públicamente. Me siento en mis cabales: limpia, tranquila y sincera.

No tengo miedo, por una vez en la vida, de mis absurdas reacciones negativas. No tengo miedo del qué dirán o pensarán. No tengo miedo de perder lo que tengo, pues, en lo más profundo de mí, allá donde hace frío y hasta los animalitos de frac necesitan refugiarse, sé que venga lo que venga tendré que afrontarlo.

Aunque resulte pésimo, aunque me hunda más días de los que levante cabeza, aunque tenga días de boicot al espejo, aunque llegue a odiar esa parte de mí que siempre me anima... pase lo que pase, acabaré teniendo que afrontar lo que se me ofrezca. Algunos lo llamarán indiferencia o, tal vez, cobardía, por no pensar de manera positiva, con la típica teoría de no dejar que la vida te golpee...

A mí me ha golpeado muchas veces, y he llorado otras tantas. Me duele, no lo niego, pero no es ni mucho menos indiferencia. Y yo también he pensado por esos lugares. Supongo que estoy preparada para lo que la vida me eche. Supongo que he encontrado la manera de estar en armonía conmigo misma y con mi vida. Supongo que ya todo lo veo de diferente manera. Supongo que he madurado un poquito más.

No espero que vaya a ser fácil, ni mucho menos. Es más, cuanto más difícil sea, mejor será mi orgullo personal al haberlo superado. Tengo mis razones para hacer lo que hago. A partir de hoy probablemente pareceré otra, pero no engaño: sigo siendo la misma. Más tolerante, más paciente, más tranquila, más astuta, más madura...

No quiero volver a sentirme como si todo lo que hago fuera un paso en falso que he dado en mi vida. No quiero sentirme a la sombra de cualquier otra persona. No quiero hundirme por la envidia que me corroe. No quiero llorar por alguien que no lo merece. No quiero ser así. Por eso he decidido lo que he decidido.

¿Parezco fría? Lo siento. ¿Suena falso? Perdón. ¿No suena a verdad? No era mi intención. Tendré respuestas para todo, incluso para cuando no las encuentre. Reconoceré mis errores, reiré cuando quiera y me pondré seria igualmente. Si no gusta lo que hay, lo siento. Nunca doy la impresión de como realmente soy. ¿Es eso ser hipócrita? Pues lo soy. Nunca me corto a la hora de decir las cosas a la cara, hieran o no. ¿Es eso ser cruel? Pues lo soy. Nunca me gusta ayudar a los demás si no me importan realmente; y tengo que necesitar muchísimo la ayuda de alguien que no me toca de verdad para pedírselo. ¿Es eso ser arrogante? Pues lo soy. Nunca sé qué decir en las situaciones comprometedoras, ni buenas ni malas, siempre acabo cagándola. ¿Es eso ser metepatas? Pues lo soy. Pero a partir de ahora se va a saber. Yo lo sé, estoy convencida. Es hora de que los demás lo empiecen a saber.

Empezando por él. No quiero que me tome a la ligera, ni que piense que siempre voy a estar aquí esperándole. No quiero ser ese tipo de chica que se deja hundir hasta lo más profundo de la amargura y sucumbe los límites de lo patético, finalmente. Ya no.

Escuchando: Trouble (Coldplay)
Sintiendo: Serenidad, tranquilidad, decisión y seguridad.


Escrito por Ángela El 09/09 a las 03:13
(0) Comentarios • (0) ReferenciasPermalink


Referencias


URL para referencias

Comentarios


Comentar



Recordar datos






Los contenidos de esta bitácora están bajo una licencia de Creative Commons.

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009