Archivado en: 13. Reflexiones
Para.
La quiero a ella. No otra, quiero empezar con ella. Encontré la maravilla que tanto ansiaba. Quiero que dé el paso a mi lado. Lo necesito.
Un paso. Otro. Tal vez otro más, si todo sale bien. Frío, brisa, azotando suave pero también desgarradoramente por dentro y por fuera. Parpadeo, miro a la izquierda. Lo sé. Y desear otro lugar con ganas y fuerza. Hasta que duela y se me erice la piel. Necesito que esté conmigo.
Tan cerca de mi conciencia que hasta pueda confundirlas. Cerrar los ojos y verle, como mentor, y agradecerle profundamente que me la recomendara. Sin seguridad, pero ganando tras escucharla una y otra vez en mis oídos, susurrándome y brindándome su confianza.
Dirá lo que quiera decir, pero siempre será señal de cómo finalicé este año. Será triste, será amarga, será extraña... pero me gusta. Ir pasando con ella siempre al lado, todo un año. Y terminar pensando en ella día sí y día también. Porque no me cansaré y estoy segura. Me hará llorar muchas veces, probablemente, pero me reconfortará otras tantas.
De color azul de la mañana. De ese que rasga el cielo hasta marcarle con ciertos tonos sutiles e imperceptibles de rosa, amarillo y naranja. Mirar hacia arriba y pensar, mientras ella me apoya. Pintar siempre el alba del color que yo quiera. Porque ella es, en esencia, eso mismo para mí. Mi amanecer.
Siempre me porporcionará tranquilidad, y cuando la escuche en cualquier otra parte, me sentiré como en casa. Por muy mal que vayan las cosas, por mucho que sufra, siempre estará ahí. Me arrebatará una tenue sonrisa por la comisura del labio. Electrizante, en ciertos momentos.
Me inspira un color, pero me inspirará un lugar, me insipirará un olor, me inspirará una persona o tal vez más, me inspirará una época de mi vida, me inspirará un momento específico -tonto en sí-, me inspirará un viaje, me inspirará una prenda de ropa, me inspirará un sabor, me inspirará un objeto, me inspirará una comida, me insipirará siempre que yo crea en ello. Y no terminará. No, al menos no para mí. Pixies, os quiero.
Escuchando: Where is my mind? (Pixies)
Sintiendo: Tranquilidad