Archivado en: 02. Alegrías
[Fin de semana nº4]
Sin comerlo ni beberlo me he visto enfrascada en esto. Entre coñas hemos llegado a este punto. A partir de hoy, supongo, iré adquiriendo más y más experiencia en esto de la correspondencia -María hasta ahora es la única que puede hablar de mi poca capacidad para escribir cartas-, pues ahora mismo una servidora está bien verde...
No sé ni qué contarle, ni qué enviarle -el muchacho me ha insistido en que le envíe alguna cosa mía- ni tampoco cuánto va a tardar en llegarle la carta. Sólo sé que tengo su dirección, una hoja en blanco y un boli bic negro sin tapadera que, misteriosamente, tras dos años y medio aún funciona.
Será una tontería, pero me hace ilusión. Él dice que es más personal que un ordenador, y realmente no puedo llevarle la contraria. Ya le he dicho yo que a partir de ahora deberé acostumbrarme a no pasar de mi llave verde y tendré que empezar a hacerle caso al buzón. Por primera vez en mi vida recibiré cartas de un particular... ya no más de entidades bancarias...
Escuchando: Clocks (Coldplay)
Sintiendo: Ilusión
Lo de hoy: [x]