Archivado en: 11. Lágrimas
No sé. Por primera vez en mi vida estoy confusa en cuanto a mis sentimientos. Me siento desgraciada, pero a la vez, orgullosa y contenta. Me siento inútil, pero también motivada y esperanzada, en el fondo, aunque muy poquitito. Me siento... no sé cómo me siento.
El pasado día diecinueve escribí algo en mi nueva -ya no tanto- libreta que no pensé. Algo que salía de mí, y podía notar que mis manos no respondían por la manera en que mi letra salió. Me dirigí específicamente a una persona, y, más tarde, cuando volví a leerlo, me avergoncé de mí misma por haber acusado de tal manera a dicha persona sin que ésta tuviera la más mínima idea de que había sido víctima de mis crueles palabras. Supongo que eso en el fondo debe significar que no soy tan mala persona como parezco.
Me siento mal. Y bien, al mismo tiempo. Me alegra ver cómo tiene algo que se merece. Porque sí, se lo merece, de eso no hay duda. Pero a la vez, no puedo evitar ser una egoísta, como siempre, y pensar y regocijarme en mis propios problemas. Me siento invisible, pero también siento que no puedo hacer nada por evitarlo, así que ni siquiera me esfuerzo en intentar cambiar eso. A lo mejor es conformismo, ¿qué se yo?
Sé que no me merezco volver a pasar por algo como lo de hace dos años. Pareciera como si el curso estuviera repitiéndose, pero en versión mala -¡¡¡más aún!!!!-. Ahora sólo me queda colarme por algún capullo que me haga sentirme la chica más desafortunada y miserable del mundo y tendré una réplica ideal del curso 2003-2004. Si es que tengo una puntería...
No sé, francamente, qué es lo que pretendo. No sé qué es lo que estoy diciendo. No sé lo que estoy pensando. No sé lo que quiero hacer. No sé si lo próximo que haga o diga va a ser mi sentencia de muerte. No sé si debo enfadarme, llorar, resignarme, pasar de todo o qué... No sé nada. Además de que siento que me estoy alejando de ciertas personas que quiero, pero nuevamente no sé si he sido yo o han sido ellos.
Estoy harta, de todo. Mañana me levantaré, con sueño, e iré a clase como si nada en este fin de semana me hubiera pasado. Como siempre voy, alegre, y consigo parecer normal. Supongo que eso es un don... francamente, ya todo me da igual.
Escuchando: Lágrimas negras (Versión de Lidia)
Sintiendo: Sintiéndome fatal.