Archivado en: 11. Lágrimas
¿De qué hablar? Pues de nada en particular, como siempre. No sé si soy yo, que he acabado definitivamente con mi léxico y mi lengua viperina se ha visto irrefrenablemente parada, menuda paradoja, o es que no consigo encontrar la parte mala -por llamarla de alguna manera- del momento.
¿De qué hablar? Para hundirte, para hundirme, para hundirnos, podría hablar de todos los exámenes que me quedan por delante, de lo mucho que me duele la espalda -y más aún el hecho de saber de dónde procede el dolor y no poder hacer nada para frenarlo-, de lo mal que me está sabiendo dejar tanto de lado FF, de lo sola que me siento, de lo mucho que él parece querer alejarse de mí, de lo que me jode tener que convivir con el caso aparte y con ciertas personas cuya actitud irremediablemente infantil no veía desde hacía años.
¿De qué hablar? Para animarte, para animarme, para animarnos o, tal vez, engañarnos, podría hablar de lo que ahora mismo hacen que siga adelante. Cosas tontas, materiales y no, que me permiten autoengañarme y conseguir que no me deprima literalmente. Harry Potter, lo relativamente cerca que estamos de las vacaciones, lo relativamente cerca que estoy de mi cumple, Javi, su carta...
¿De qué hablar? Mejor lo dejamos para otra ocasión. Para hablar de nada en particular, para hundirnos, para animarnos o autoengañarnos, para pasar un rato... yo voy a seguir aquí igualmente.
Escuchando: Everywhere (Michelle Branch), remememorando tiempos mejores, dónde vamos a parar...
Sintiendo: Cansancio, como siempre.
Mejor nos quedamos con las cosas que nos hacen felices :) Volví
Comentario de Mari Nay el el 11/07 a las 13:32